Como parte de su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de World Vision Internacional Andrew Morley hizo énfasis en la necesidad de que los gobiernos del mundo inviertan en: educación, en fortalecimiento de las leyes, en servicios de salud, etc. como elementos clave en favor del cuidado de los niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Banco VisionFund Ecuador, como parte de la red de instituciones especializadas en microcrédito de VisionFund Internacional (brazo financiero de Vision Mundial), hace eco del llamado del presidente de Vision Mundial a luchar contra las adversidades que afrontan hoy en día niños y niñas alrededor del mundo.

Aquí la traducción del mensaje del presidente de Vision Mundial Internacional:

Señor presidente, excelencias, compañeros, nuestros invaluables jóvenes y niños, y amigos:

 Imaginen en su mente a un niño al que amen, por favor no olviden esa imagen por los siguientes 3 minutos.

 Toda infancia es invaluable, niños aprendiendo, jugando, creciendo. Y, algunas veces solamente siendo niños: eso es invaluable.

 Todo niño y niña tiene derecho a su infancia.

 Hace 30 años la Convención sobre el Derecho de los Niños tuvo un momento decisivo: hizo una promesa para todos nuestros niños y niñas.

 Las naciones respondieron, innumerables niños y jóvenes de entonces han sobrevivido y han alcanzado todo su potencial, que de otra manera no lo habrían logrado.

 Los niños han crecido, han prosperado; han sido empoderados con dignidad y con protección.

 Entonces: ¿está nuestro trabajo realizado?

 Si nuestro trabajo estuviese hecho yo no me habría reunido con Esther en el este de Africa, Esther me preguntó si me podía contar su historia, también me pidió compartir su historia con el resto del mundo:

La familia de Esther la obligó a casarse con un hombre anciano, a manera de recompensa, a cambio de una dote de seis vacas. Ella escapó, pero su familia la trajo de vuelta con su marido. Ella fue sometida a toda clase de abusos. Las cicatrices son fáciles de ver en sus ojos.

 Esther tiene solamente 8 años de edad. Esta historia me rompió el corazón.

 Si nuestro trabajo estuviese realizado no habría millones de niños y niñas más como Esther viviendo en las sombras.

 Nuestros niños, especialmente nuestras niñas están enfrentando historias de extrema dificultad que no están siendo contadas el día de hoy. Historias que le romperían el corazón a cualquier persona de abuso y discriminación. Sus vidas destruidas por la pobreza y los conflictos, yo lo sé, yo lo he visto.

 Sus sueños y sus futuros están siendo hecho pedazos desde las bases.

 Los Gobiernos aquí han prometido hoy en las metas de desarrollo sustentable no dejar a nadie de lado así que: ¿cómo podemos permitir que estas atrocidades continúen?

 Todos nosotros aquí presentes tenemos palancas que ejercen poder, podemos hacer uso de esas palancas y jalarlas para marcar una diferencia y cerrar estas brechas.

 Necesitamos juntos tomar el ritmo. Deben implementarse leyes en todos y cada uno de los países, necesitamos oír con atención a nuestros niños y a nuestra juventud

 ¿Están ustedes escuchándolos?

 Necesitamos robustecer nuestro monitoreo, necesitamos invertir en nuestros niños, en sistemas de educación, sistemas de la salud, en servicios sociales y en hacer leyes más fuertes.

 Necesitamos oír y empoderar a nuestros niños.

 Necesitamos trabajar juntos, todos aquí juntos, todos los países deben trabajar en cuidar a nuestros niños y en proteger sus derechos.

 Por casos como el de Esther y el de millones como ella: debemos actuar, hagámoslo hoy y hagámoslo todos juntos.

 Gracias.